Cambiar forma de venta no es viable, opinan feriantes

Los vendedores del sector techado de la feria de Chillán, afirmaron que sería poco viable permitir que sean los mismos clientes quienes elijan los productos que quieren comprar.

Pese a que según el alcalde Sergio Zarzar el cambio en la modalidad de venta fue un tema en el que se comprometieron los comerciantes antes de partir las obras de remodelación del patio sur de la plazoleta Sargento Aldea, los feriantes advierten que las condiciones en que les llegan los productos no lo permitirían.

“No he visto a nadie dejar que elijan y en mi caso tampoco lo hago porque la gente desordena toda la pila. Otra de las razones es que lo que nos llega a nosotros no es de primera calidad porque lo mejor se va para exportación”, comenta Silvia Garrido, quien desde hace 20 años vende frutas y tomates.

Coinciden con ella sus colegas con puestos aledaños a los baños públicos, quienes aseguran que los productos que comercializan son más propensos a echarse a perder.

“Todos los productos frutícolas son desechos de las exportaciones, entonces malamente le podríamos dar a la gente la posibilidad de elegir. Yo a veces le permito a mis antiguos clientes, pero cada uno vende a su manera”, sentenció Carlos Jiménez, quien vende paltas hace más de 30 años.

Una propuesta contraria es la que está ofreciendo Alicia Gatica, quien comentó ser una de las pocas feriantes que le da libertad a sus clientes para que seleccionen su compra.

“Yo les estoy engregando una bolsa para que ellos mismos elijan los tomates y frutas que quieran”, señaló la dueña del puesto 63.

En relación a lo planteado por el jefe comunal a inicios de semana, quien en su momento señalo que se estarían cometiendo malas prácticas en la feria, como el vender productos con menos  peso del requerido, los comerciantes coincidieron en que no pueden pagar justos por pecadores.

“No son todos, son solo algunos y a todos no nos deben meter en el mismo saco, porque nosotros tratamos de ser lo más transparente posible”, indicó Silvia Garrido.

Otros feriantes fueron más allá y se animaron a proponer soluciones para evitar que se especule con el peso, como la instalación de una romana pública en algún pasillo de la feria para que la gente pueda pesar los productos comprados.

Exigencia
Actualmente solo la fidelidad es la mayor garantía para que los clientes tengan la opción de escoger los productos que deseen.

Quienes visitan el remodelado espacio destacan las nuevas instalaciones, no obstante, lamentan que aún no se cambie la modalidad de compra.

“Es súper cómodo y se ve todo ordenado; para nosotros y para los propios feriantes es bueno en época de lluvia. Lo que si creo es que se debería dejar elegir los productos como en otras comunas, con eso creo que la feria sería más atractiva aún”, sentenció Alex Muñoz.

Miguel Puentes, asiduo cliente del centro de abastos chillanejo, recalcó que es sabido que los feriantes suelen acomodar las mejores unidades de sus productos a la vista de los clientes y vender las peores, por lo que apoyó la alternativa de que sean los compradores quienes se preocupen de seleccionar  los artículos a su gusto.