Comunas alistan ordenanzas para evitar polución por leña

Si bien la intercomuna Chillán-Chillán Viejo fue declarada Zona Saturada por humo de leña en agosto del 2012, los graves episodios de contaminación por material particulado se vienen repitiendo desde hace casi dos décadas.

El evidente empeoramiento de la calidad del aire que año a año se venía registrando a nivel local, obligó a las autoridades de Gobierno a instalar la primera estación de monitoreo el año 2004, instrumental que pese a que medía el material particulado grueso 10 (MP10), compuesto tóxico menos peligroso de las emisiones domiciliarias, los registros permitieron confirmar que el ambiente respirable local era poco sano.

Cinco años después el ministerio de la cartera ambiental habilitó un segundo monitor de polución en las dependencias del Instituto Nacional de Investigación Agraria (INIA) en la Avenida Vicente Méndez, equipo más completo que el primero que se había puesto en funcionamiento en la Biblioteca Municipal.

Además del MP10, el nuevo aparato contempló el registro de los índices de MP2,5; partículas consideradas de cuidado toda vez que, dado su tamaño, al ser inhaladas penetran de manera directa el sistema respiratorio, lo que puede generar afecciones  a la salud como bronquios, asma e incluso problemas cardiovasculares.

Solo después de tener como base la lectura de estas dos estaciones, el Ministerio de Medio Ambiente (MMA) tuvo las herramientas para proyectar un trabajo de prevención y disminución de la contaminación por MP10 y MP2,5.

Luego de tres años de trabajo, el Gobierno finalmente promulgó el Plan de Descontaminación Atmosférica (PDA), con el que se planea reducir el 59% de la saturación por humo de leña en el lapso de 10 años.

Actualmente la intercomuna es la zona territorial más crítica en cuanto a las excesivas emisiones por quema de astillas,  hecho más que confirmado a la luz de los resultados que entrega el sistema de monitoreo de calidad del aire; no obstante, existen otros lugares de la provincia que están presentando elevados niveles de saturación.

Dagnóstico vecinal
A pesar de que solo en la capital ñublensina existen instrumentos de medición del material particulado, en Coelemu, Quirihue, Bulnes y San Carlos afirman que no hacen falta esos instrumentos para darse cuenta que el aire de sus ciudades está riesgosamente viciado en la época de otoño-invierno.

El coelemano Tulio Herrera advierte que el ambiente cada vez se está haciendo irrespirable en esta temporada,  sobre todo en el sector de la Población 11 de Septiembre.
El vecino, quien ha hecho público el problema en redes sociales, explica que el fenómeno toma mayor notoriedad a partir de las 17.00 horas y provoca incluso que la ropa quede impregnada de humo. 

A juicio del dirigente social  de Coelemu, Mario Unda, hay sectores más perjudicados que otros y estima que al menos  el 20% de la comuna está sufriendo de alta contaminación.

En San Carlos el crecimiento demográfico, sumado al consumo masivo de leña húmeda o de mala calidad para la calefacción, han disparado los niveles de saturación por material particulado en los últimos años.

Residentes de la transitada calle Lenga, al nor poniente de la comuna, advierten que de no hacerse algo pronto, en algún momento el material particulado los afectará en el nivel de lo que viene ocurriendo en Chillán.

En tanto que en Bulnes el reconocido representante vecinal, Carlos Alvarado, precisa que al menos en los últimos tres años la saturación por humo de leña ha ido en aumento, situación que lo asocia al crecimiento sostenido de la ciudad y al hecho de que no existirían lugares en donde se pueda comprar leña seca y certificada.

El diagnóstico vecinal es compartido por los municipios de estas comunas, quienes adelantaron que están empezando a elaborar normativas ambientales en donde se establezca el buen uso de la leña durante la calefacción.

Preocupación en Coelemu y Quirihue
Si bien en Coelemu no existe un departamento específico de medio ambiente, estos temas son tratados en la oficina comunal de Emergencia.

El director de la unidad, Gonzalo Suazo, afirmó que en los últimos años se están viendo sectores que están muy contaminados, sobre todo donde la ventilación es menor.

“Medidas en concreto no se han tomado hasta el momento, pero estamos trabajando en la elaboración de una ordenanza medio ambiental, en donde se pretende regular la forma en que se consume la leña; este es un tema nuevo para nosotros y será un punto importante a considerar”, comentó.

Aunque el funcionario municipal confiesa que Coelemu no tiene los niveles de toxicidad como los de Chillán, advierte que con el documento edil buscan evitar que la contaminación se dispare y sea un riesgo para la salud de la gente.

Gonzalo Suazo explicó que actualmente se encuentran revisando los textos de otras comunas con el objetivo de rescatar algunos antecedentes que les permitan construir una normativa edil adecuada.

El encargado del Departamento de Medio Ambiente de Quirihue, Marcelo Vargas, aclaró que recientemente han empezado a coordinar los trabajos de confección de su ordenanza ambiental, la cual se precupará en especial medida del popular combustible.

“Queremos dejar en claro todo lo referente a la leña; es decir, especificando la humedad máxima que debe tener al ser usado. Es cierto que por ahora la contaminación aún no se ha convertido en problema crítico, por eso queremos prevenir que así sea”, indicó.

Debate en Bulnes
En la última sesión del Concejo Municipal bulnense, los ediles debatieron respecto a la actualización de la normativa ambiental. 

Tras advertir que la ciudad está cada vez más saturada por humo de leña, las autoridades locales están planteando la posibilidad de incorporar nuevas disposiciones para el correcto uso de la biomasa.

Restringir el uso de leña durante días de alta contaminación y dotar de poder fiscalizador a los inspectores municipales, fueron unos de los puntos en discusión.

El concejal Óscar Troncoso puntualizó que el gobierno comunal deberá preocuparse por dotar de los elementos que exige el documento, como instrumental y fiscalizadores para ejecutarla con éxito.

En tanto el representante del municipio de Bulnes, Iván Quintana, aclaró que incluso se contaría con recursos físicos y humanos para la creación de un Departamento del Medio Ambiente.

Políticas
El secretario regional del MMA, Richard Vargas, destacó la proactividad de los municipios ñublensinos que están preocupándose por tener un texto preventivo referido al uso de leña.

Vargas enfatizó que la situación de calidad del aire, aún sin monitoreo, pueden ser tanto o más críticas que las de las zonas declaradas latentes o saturadas como Chillán-Chillán Viejo, de modo que esta realidad los está invitando a desarrollar más y mejores medidas ambientales.

“Podríamos prestar asesoría a las comunas que  lo necesiten. Por otro lado, creemos factible crear una política para atender los problemas de calidad del aire, generados por la ineficiente calefacción”, sostuvo.