Controversia en Chillán por calefacción en salas de clases

Las estufas deben tener cañón con escape de gases hacia el exterior, más rejillas. Es responsabilidad de la Superintendencia de Educación fiscalizar el cumplimiento de la normativa y es ahí donde deben dirigirse las denuncias.

Las bajas temperaturas imperantes durante las últimas semanas en Chillán generaron un fuerte debate sobre las formas de calefaccionar los hogares, sobre todo cuando las autoridades decretan episodios críticos de contaminación.

Paralelo a esto, ha surgido también en redes sociales la inquietud sobre cómo enfrentan los establecimientos educacionales este tema, esto porque los estudiantes pasan gran parte del día dentro de las salas de clases.

Según establece el Ministerio de Educación, los colegios deben cumplir con exigencias mínimas que permitan un buen desarrollo de los procesos cognitivos en los alumnos para que, de esa forma, se concrete de forma correcta el aprendizaje.

Es así como el Decreto 548 del Ministerio de Educación, especifica que la temperatura ambiente con la que deben contar las salas de clases es 15 grados para la Educación Parvularia y 12 grados en Educación Básica y Media.

Lo anterior, según denuncias de apoderados, no estaría cumpliéndose en algunos establecimientos chillanejos,  como el Colegio Concepción,  que fue denunciado por una apoderada  ante la Superintendencia de Educación por no contar con calefacción, lo que fue desmentido por César Riquelme, director del establecimiento, quien aseguró que cuentan con un sistema de circulación de aire ecológico geotérmico, además de que el edificio tiene una estructura eficiente a la hora de aprovechar el calor.

Frente a este tipo de hechos  el seremi de Educación, Sergio Camus, manifestó que no existe una ley que obligue a los establecimientos a cumplir con estas exigencias, sino que lo que se promueve es que existan las condiciones ambientales ideales para el desarrollo de la actividad educativa.

“Es lo mismo que ocurre en las casas donde no necesariamente todas las piezas tienen calefacción. No existe algo que obligue a tener calefacción, sino que se requiere que las condiciones sean de las más cómodas y confortables de acuerdo a cada establecimiento educacional. Todos esos gastos en que se incurra para costear esto deben ser cancelados por el establecimiento y no traspasar ese gasto a los apoderados. Todos los establecimientos que reciben recursos del Estado deben destinar de esos fondos a cubrir esto”, detalló la autoridad.

Tipos de calefacción
El decreto del Mineduc establece además que la temperatura ideal deberá lograrse “mediante estrategias pasivas, de lo contrario, con sistemas de calefacción, que posean ductos de evacuación de gases al exterior y protecciones para evitar quemaduras”. A esto se suma también la prohibición de uso de leña cuando hay Emergencia Ambiental.

Ante esta situación, el director del DAEM Chillán, Nelson Marín, manifestó que este es un problema urgente y de no fácil solución, ya que, junto a la electricidad, el uso de leña es común dentro de los establecimientos educacionales.

“Es muy complicada la situación que estamos viviendo, porque otra forma de calefaccionar es el uso de estufas a gas, pero la Superintendencia lo prohíbe, al igual que las estufas a parafina tradicionales”.

Fiscalización
Hernán Álvarez, director provincial de Educación, manifestó a LA DISCUSIÓN que la institución encargada de fiscalizar el cumplimiento de las exigencias del ministerio es la Superintendencia de Educación, lo que fue corroborado por Dalton Campos, director regional de la entidad.

“Nosotros buscamos velar por la integridad, seguridad y salud de los niños y niñas, quienes tienen que contar con condiciones adecuadas para su proceso educativo. El resguardo de la integridad física en términos de salud es una de las condiciones básicas para empezar a hablar de aprendizaje de calidad”, comentó Campos.

La autoridad concluyó que “una sala de clases con infraestructura deficiente, en condiciones de frío, con pisos húmedos o en mal estado sin duda no es apta para una educación de calidad.

Sobre como fiscalizan, Campos aseguró que revisan continuamente que la climatización de las salas sea la adecuada, “para eso tenemos un programa que tiene entre sus objetivos el fiscalizar las condiciones de infraestructura y seguridad, que en uno de sus aspectos ve lo relacionado con calefacción. Además realizamos visitas específicas producto de denuncias sobre la materia”.