Plantean restricción vehicular para días de alta contaminación

Una antigüedad promedio de 13,3 años tiene el parque vehicular de taxibuses de Chillán. n vehículo particular por cada 3,8 habitantes hay en Chillán actualmente.

Restringir la circulación de vehículos durante los días declarados como de alta contaminación y mitigar el impacto ambiental que generan, es la idea planteada por autoridades municipales de Chillán.

En el contexto de la prohibición al consumo de leña que se aplica en la comuna entre los meses de abril y septiembre desde que está vigente el Plan de Descontaminación Atmosférica (PDA), el concejal del Partido Comunista (PC), Víctor Sepúlveda, señaló que el creciente parque automotriz chillanejo debería ajustarse al esfuerzo que ya se viene realizando desde las propias casas.

Además del aporte en la polución con el tóxico material particulado grueso 10 (MP10), la presencia masiva de unidades motorizadas genera a diario congestión vehicular en diferentes puntos de la comuna lo que, a entender del edil, precariza aún más la calidad de vida de los habitantes locales.

“Al menos yo en el Concejo Municipal he planteado la posibilidad de que, así como se aplica la restricción al uso de leña, también tendría que haber restricción vehicular. Chillán tiene 47 mil vehículos, pero si miramos las 20 comunas que convergen a la ciudad estaríamos en los 50 ó 55 mil vehículos que tenemos, lo que se nota aún más en el colapso que se genera todos los días”, comentó.

A juicio de Víctor Sepúlveda, la Casa Consistorial no ha sido proactiva respecto al tema ambiental, pese a que la capital provincial viene soportando elevados y descontrolados  índices de saturación desde hace casi una década.

El edil criticó la carencia de una hoja de ruta comunal propia referido al principal problema que aqueja a la zona en la temporada otoño-invierno.

“Como municipalidad no tenemos ninguna política ambiental en la que se establezca de qué manera tenemos que llevar medidas comunales para ayudar en disminuir la contaminación en la ciudad y solo estamos amparados en lo que dictamina la Seremi y el Plan de Descontaminación; no tenemos como municipio un tema estratégico sobre la leña y la restricción vehicular”, sostuvo.

El alcalde de Chillán, Sergio Zarzar, admitió haber conversado con los dueños de colectivos, teniendo como preocupación el tema ambiental y los tacos vehiculares.

Zarzar precisó que, tras desarrollarse las conversaciones preliminares, todo indicaría que en el gremio no habría mayores inconvenientes si es que se da una eventual restricción.

“Al menos con el grupo de colectiveros que conversé hace un par de años, me dijeron que si se aplicaba la restricción ésta no debería ser de más de un dígito y que a ellos igualmente les serviría para hacerle mantención a sus vehículos(...) esto se planteó, pero no ha sido resuelto aún”, aclaró el jefe comunal chillanejo.

Si bien destacó que en los últimos años se viene observando un recambio en la flota de la locomoción colectiva, especialmente en los taxibuses, sostuvo que es necesario que se masifique aún más la chatarrización de las antiguas máquinas y se produzca su reemplazo por unidades modernas y promover que los habitantes locales utilicen el transporte público en vez de movilizarse en máquinas particulares.

Mayor conciencia
En la saturación del aire producto del MP10, que si bien no es tan nocivo como el MP2,5 su acumulación en el organismo produce a largo plazo afecciones respiratorias de cuidado, las viviendas siguen siendo las que más contaminan con la combustión de leña domiciliaria y son responsables del 86% de ella, mientras que las fuentes móviles de la intercomuna aportan un 7% según el inventario de emisiones del Ministerio de Medio Ambiente (MMA) elaborado el año 2012.

El secretario regional de la cartera, Richard Vargas, recuerda que el  PDA que está vigente para Chillán y Chillán Viejo no solo considera la disminución de los niveles de MP2,5, sino que el texto también se orienta a prevenir que el MP10 se convierta en un nuevo problema para la intercomuna.

Para el concejal del Partido Radical Social Demócrata (PRSD), Juan López Cruz, antes de que se propongan restricciones vehiculares se debería trabajar en el tema educativo.

“Si no existe conciencia de parte de los vecinos, estas medidas son difíciles de que sean cumplidas. Yo creo que siendo los colectivos y los taxibuses los que contaminan más, debería invocar a estos gremios que se preocupen por hacerle una buena mantención a sus vehículos y evitar que sigan perjudicando al medio ambiente; si esta concientización no funciona, recién debería pensarse en una restricción vehicular”, señaló López Cruz.

Irrelevante
Son cinco las medidas preventivas que considera el PDA respecto al transporte y ninguna habla de restricción.

La renovación de 100 buses de transporte público en el lapso de cinco años y mejorar el control de las emisiones del transporte de carga, son algunas de las disposiciones del documento ambiental, en un contexto marcado por el importante aumento del parque automotriz privado.

Según el Anuario de Parques de Vehículos en Circulación 2005 y 2015 del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), las unidades motorizadas en la capital de Ñuble se han duplicado en 10 años, pasando de poco más de 22 mil hasta los 46 mil. En el caso de las máquinas particulares, el registro histórico precisa que el 2005 éstas sumaban 20 mil y una década después se elevó a 43 mil, lo que representa un ascenso del 115%.

El director del programa de Doctorado en Energías de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Concepción (UdeC), Jorge Jiménez, asegura que en Chillán el problema que puede generar el aumento del parque automotriz es la congestión vehicular puntual en las zonas más céntricas debido a que sus arterias no están preparadas, por lo que descartó que sea el responsable de la contaminación, ya que  definitivamente ésta es producto del consumo de leña.

De acuerdo al académico, proponer limitaciones a la ciurculación del transporte público o privado en días de contaminación incluso podría llegar a ser contraprodudente.

“Si se decidiera hacer restricción para que anden menos vehículos y más gente salga a la calle, puede incluso ser peor porque las personas estarían expuesta más tiempo a la respiración de las partículas”, indicó y añadió que lo que si se podría hacer es generar medidas que apunten al reordenamiento del parque para evitar los llamados tacos en hora punta.

Si bien el inventario de emisiones del MMA data de hace un quinquenio, el experto advierte que el porcentaje de saturación que aporta cada una de las fuentes serían prácticamente el mismo.

“La ciudad crece, pero también proporcionalmente las emisiones; entonces probablemente si bien es cierto ha crecido el parque automotriz también ha crecido el número de viviendas y la relación se mantiene e incluso capaz que el aporte vehicular pueda que haya disminuido respecto al total, si es que se ha producido un mayor desarrollo inmobiliario”, explicó el experto de la UdeC.