Con disputa nace el nuevo Consejo Regional de Ñuble

Con dos polémicas comenzó sus actividades el Consejo Regional de Ñuble, conformado por tres representantes de Chile Vamos y tres de oposición, que tienen como objetivo guiar junto al intendente y su equipo los destinos del territorio.


Se suponía que la primera sesión iba a concitar alto interés de los consejeros y de otras autoridades locales, pero finalmente llegaron a la hora definida (9.30 horas) de este jueves solo cuatro de aquellos, apenas lo justo para iniciar la reunión, sumándose posteriormente Rodrigo Dinamarca.


La actividad tuvo como finalidad elegir al presidente de la entidad colegiada, además de definir los horarios en que se reagruparán para analizar los temas de las tablas.
En el caso de la presidencia, se optó por dividir el período que va desde este jueves hasta el 6 de enero de 2021 en un primer bloque controlado por Chile Vamos, específicamente por Javier Ávila (RN), hasta el 6 de noviembre de 2019. Desde esta fecha y hasta el 6 de julio de 2020, el presidente será Hernán Álvarez (DC), y luego, hasta el 6 de enero de 2021, Arnoldo Jiménez (PPD).


El acuerdo había sido adoptado previamente y solo Rodrigo Dinamarca puso en duda la elección cuando, tras una notoria pausa, se inclinó al final por apoyar el nombre de Javier Ávila, quien contó con el apoyo de Arnoldo Jiménez. 


Disputa


El momento más tenso se vivió cuando fue elegido el secretario ejecutivo de la entidad, que resultó ser el abogado y magíster en Derecho, Paulo de la Fuente Paredes, nombre consensuado en las numerosas reuniones previas que sostuvieron los cores de Ñuble.


Nuevamente Rodrigo Dinamarca marcó una diferencia pues votó en contra de que Paulo de la Fuente fuera el secretario ejecutivo, aduciendo que su presencia en el Consejo Regional fue “acordada entre cuatro paredes”.


Los acuerdos fueron consensuados entonces entre los consejeros Hernán Álvarez, Javier Ávila, Jezer Sepúlveda y Arnoldo Jiménez.
El pacto, llamado de gobernabilidad, tiene como finalidad, planteó Hernán Alvarez, “el resguardo de los equilibrios internos en el Consejo Regional”.


Javier Avila defendió el “pacto de gobernabilidad”, planteando que “los acuerdos surgen y se sustentan en acuerdos políticos. Es un organismo de carácter político, somos elegidos por la ciudadanía y la mayoría de los consejeros resolvimos un acuerdo que le da garantías a los integrantes en términos de una correcta representación. No tengo ninguna duda que en el funcionamiento habrá una perfecta coordinación y trabajo mancomunado”.


Paulo de la Fuente, junto con destacar el rol para el que fue elegido, defendió la forma en que llega al CORE: “El señor Dinamarca tiene el legítimo derecho a manifestar el desacuerdo con el nombramiento y lo encuentro absolutamente normal. El tiene el legítimo derecho de manifestarse en contra dentro del proceso democrático del Consejo Regional”.


Adicionalmente, los consejeros lamentaron que en los actos oficiales hubieran pasado casi desapercibidos y no hubieran sido mencionados como autoridades de Ñuble con la dignidad que les correspondía.


En este caso, recalcaron que deberán trabajar para diferenciarse de otras autoridades y sobre todo de los parlamentarios que tienden a inmiscuirse en sus asuntos.