El Quinchamalí de antes y de hoy llegó a La Discusión

En plena década de los ochenta los investigadores sociales Sonia Montecino y Rolf Foerster viajaron desde Santiago hasta Quinchamalí para conversar con los alfareros y alfareras de la zona. La idea de los profesionales era tomar fotografías, realizar un catastro de los artesanos, pero también editar un libro, el que vería la luz pocos años más tarde y que relata la historia de las mujeres que por décadas se dedicaron al trabajo de la llamada greda negra. El libro se llamó “Quinchamalí, reino de mujeres” y retrató a las familias alfareras y sus tradiciones. 


El año pasado la Unidad de Patrimonio Municipal realizó un trabajo parecido gracias al financiamiento del Fondart convocatoria 2017. El resultado permitió contrastar lo logrado con el material elaborado en la década de los ochenta y su producto se llama “Pasado y presente de Quinchamalí”, muestra que se inauguró este año en el Cecal UdeC y que ha itinerado por varias ciudades de las regiones del Bío Bío y Ñuble. 


Durante este martes llegó hasta el hall de Diario LA DISCUSIÓN para permanecer por todo septiembre en exhibición. La ceremonia de inauguración se realizó anoche con la presencia de la delegada ministerial de las Culturas, María Soledad Castro; el director de LA DISCUSIÓN, Francisco Martinic; y el equipo de UPA, Erwin Brevis y Pamela Conejeros, entre otros invitados. 


La muestra permanecerá por todo septiembre en LA DISCUSIÓN y no se descarta que tras su presentación en el matutino, pueda seguir itinerando por la Región de Ñuble. 


Génesis


La muestra contiene fotografías antiguas y nuevas de los artesanos catastrados tanto en los ochenta como el año pasado. Pero también muestras de loza producida por los 60 artesanos de hoy, que tiene como contraparte la colección inédita del destacado artista, investigador y académico chillanejo Baltazar Hernández. Las fotografías y la artesanía son acompañadas de un genograma que da cuenta de la transmisión del conocimiento alfarero entre  las artesanas.


El proyecto es una acción derivada de la investigación “Situación actual de la alfarería de las localidades de Quinchamalí y Santa Cruz de Cuca”, ejecutado por UPA en conjunto por el Departamento Regional de Patrimonio del actual ministerio. Este trabajo concluyó que la alfarería de Quinchamalí y Santa Cruz de Cuca tiene bajas probabilidades de perdurar en el tiempo, si las condiciones en las que se desarrolla ese oficio no mejoran o se transforman. “Este proyecto busca relevar a las personas que están detrás de la alfarería más que al objeto. Por otro lado, buscamos hacer un acto de justicia con todos los artesanos y artesanas y visibilizarlos en una misma categoría”, indicó Pamela Conejeros, de UPA.