Las propuestas ciudadanas para el próximo Pladeco de Chillán

Las propuestas que surgieron durante la fase de participación ciudadana del Plan de Desarrollo Comunal, Pladeco, serán evaluadas por la Municipalidad de Chillán y solo un grupo de ellas, las que sean factibles de llevar a cabo y cuenten con el aval de los técnicos, serán finalmente integradas como proyectos para los próximos seis años.

Hoy, el alcalde Sergio Zarzar realizó algunas precisiones respecto de la marcha del estudio que llevan adelante el gobierno municipal y la Universidad del Bío- Bío, partiendo porque se realizará un filtro de las iniciativas ciudadanas y además reconociendo que el Pladeco ya no será el de 2018-2023, sino que como ya es evidente del sexenio 2019-2024, desfase que se produce por la demora en el trabajo que ya lleva más de un año.

La elaboración de este instrumento de planificación, como planteó el director de Planificación Francisco López, fue todo un éxito, pues en los talleres comunales participaron más de mil personas que entregaron sus opiniones, observaciones, ideas y proyectos para el futuro de la capital regional.

Para Secpla, se esperaba “una participación activa de la comunidad y esto se cumplió cabal y ampliamente en cada uno de los Talleres Territoriales urbanos y rurales y en el Taller de Actores Relevantes, en los cuales participaron más de 1.000 personas. No es prudente realizar un juicio de valor sobre las propuestas de la ciudadanía. Lo que sí compete es realizar un juicio técnico de éstas, de las cuales se pueden  destacar la calidad, pertinencia, cantidad y diversidad de focos de acción de los proyectos, estudios y programas relevados y priorizados por los actores relevantes y territoriales (urbanos y rurales) de Chillán”.

Lo que se rescata de este trabajo de largo aliento, es que la comunidad y los gremios pudieron dar a conocer necesidades de la urbe y privilegiaron muchos planes y obras que esperan ver plasmados en el corto plazo, considerando que el Pladeco durará seis años.

Zarzar, apunta que “todo aporte ciudadano es bienvenido. Cada persona que vive en esta comuna tiene interés en entregar su visión de la ciudad y también trasladar sus sueños a través de opiniones o anhelos y eso lo valoro muchísimo, pero tenemos que evaluar cada presentación y no pensemos que todo lo podemos hacer, pues sería caer en una irresponsabilidad”.

Zarzar remarca que serán integrados al instrumento de planificación las iniciativas “de mayor impacto; las de mayor necesidad son las que debemos priorizar, entendiendo que todas las voces y opiniones son valiosas, pero no se puede pensar que se puede hacer cualquier cosa”. 

En rigor, sostiene, calificarán para el Pladeco, las estrategias de desarrollo comunal que cuenten con factibilidad técnica y sean aprobadas por expertos en el desarrollo urbano, que es la etapa que viene desde ahora.

Proyectos

El equipo municipal y la UBB, dividió a la ciudad en nueve sectores, cada uno de las cuales presenta sus propias características, pero donde se pueden reconocer muchas coincidencia, en especial en relación a los grandes planes de desarrollo, vial, de Transportes o de áreas verdes.

En las propuestas ciudadanas aparecen ideas que vienen siendo propuestas desde hace muchos años en la ciudad, como la creación de un Aeropuerto o algo más novedoso, como la habilitación de un metrotren desde Bulnes a San Carlos, pasando obviamente por Chillán.

Además, surgieron temas como el diseño de una red de parques y áreas verdes estratégicas para la comuna, la que se fundamentaría en la necesidad “de dotar de un pulmón verde a la ciudad”. 

En el ámbito del transporte en diversos sectores de la urbe, los vecinos plantean  licitar el transporte público, lo que permitiría mejorar la conectividad de los habitantes de la comuna. 

Igualmente, se pone de relieve en el documento, la necesidad de generar un “Estudio de desarrollo urbano sustentable y calidad de vida de los habitantes de Chillán”. Se suma a ello un plan maestro de ciclo-rutas.

En el caso del sector centro, se expuso el ensanchamiento de vías en las calles Sargento Aldea, Gamero, Arturo Prat y 18 de Septiembre, lo que permitiría ordenar el flujo vehicular de la ciudad.

Uno de los tópicos que surgieron en el debate, se refiere a la necesidad de limitar la altura de edificaciones con la finalidad de que la comunidad siga manteniendo una vista hacia la cordillera y propiciar una ciudad amable y a escala humana.

En este sentido, el presidente del Colegio de Arquitectos, Pedro Ramos, sostiene que “la ciudad se debe planificar desde su interior. Hoy se está tomando conciencia sobre la importancia y sentido patrimonial de la edificación, por tanto la edificación en altura también amenaza este contexto de preservación cultural e histórico; pero se debe tomar en cuenta como concepto urbano inherente al crecimiento de la ciudad por tanto debemos regular los límites de altura a través de una planificación. Hoy es el momento que la nueva autoridad tome cartas en el asunto; la edificación en altura no es una amenaza es parte del progreso solo debe ser regulada en armonía con el casco histórico”.

De las jornadas de participación ciudadana, emanaron muchas menciones, justamente al anhelo de la comunidad para que Chillán sea una “ciudad amable”, sustentable y que posea un Plan Ambiental consistente. En este sentido, existen muchas menciones para que haya un mayor control hacia la leña, principal combustible local y fuente de contaminación ambiental que genera graves problemas de salud.

Entre las necesidades locales aparecen planes de mejoramiento de infraestructura urbana, caracterizadas como “modernización de la ciudad” o el reconocimiento de barrios, donde surge, por ejemplo, una propuesta para declarar a las poblaciones Kennedy y Santa Elvira como “patrimoniales”.

Además, se pide “fiscalización del comercio ambulante de las calles Maipón, Sargento Aldea, Isabel Riquelme, Arturo Prat o la construcción de paseos peatonales en la calle El Roble, desde Isabel Riquelme hasta Arauco y 5 de Abril, desde Maipón hasta Constitución y alejar la locomoción del centro.


En las demandas de sectores rurales, se encuentran la “instalación de agua potable, luz y caminos, sectores Verde Esperanza, Monte Rico, La Victoria y El Saque entre La Victoria y Las Mariposas”, entre otras zonas de la ciudad que carecen de agua potable. En consonancia con ello se pide un APR para el sector camino a Pinto, Las Mariposas y Valle de Quinchamalí.

Planificación 

Muchos de los temas expuestos por la comunidad se relacionan estrechamente con una de las debilidades locales como es la planificación. Esto se expresa igualmente en el Plan Regulador, que de alguna manera le da el marco regulatorio al Pladeco.

Desde esta perspectiva, Pedro Ramos cree que “el Plan Regulador de Chillan requiere una cirugía e intervención urgente donde los profesionales locales den su parecer desde su ámbito local de cara a la nueva capital regional para dar una identidad propia y con  una visión de futuro bajo una estrategia de desarrollo y progreso coordinada, planificada y regulada”.

El Plan Regulador de Chillán si bien está aprobado, debe ser modificado por la Municipalidad en el mediano plazo, una vez que concluya el análisis del Plan Regulador Intercomunal Chillán-Chillán Viejo durante el 2019.