Multitudinario adiós en Chillán a los 3 jóvenes fallecidos en incendio

Un multitudinario adiós rindieron este sábado en Chillán a los tres jóvenes fallecidos en un trágico incendio en la comuna de Pinto.

Vicente Joaquín Rubio Gaete, de 19 años; Angelo Ignacio Ricciardi Candia de 19 años y María José Fuentes Rubio de 18 años, perdieron la vida el pasado domingo 26 de agosto, cuando las llamas consumieron por completo la cabaña en la que se encontraban celebrando un cumpleaños, junto a otros cuatros amigos, en el sector de Recinto.

Los tres chillanejos estaban siendo velados desde el jueves en distintos puntos de la ciudad, luego de que sus cuerpos fueron entregados a sus familiares tras estar cuatro días en el Servicio Médico Legal.

Vicente

El primer funeral que se realizó este sábado fue el de Vicente Rubio, el exestudiante del Colegio San Vicente de Paul y estudiante de la Universidad del Bio Bío, que desde el jueves estaba siendo velado en su vivienda en el sector de Campos de Doña Beatriz.

Fueron cientos las personas que llegaron a participar de la misa en memoria del seleccionado nacional de Críquet, la que se realizó pasadas las 11.30 horas en el Templo Evangélico Asamblea de Dios. 

Posteriormente, a esto de las 12.30 horas, sus restos fueron trasladados hasta el cementerio Parque Las Flores.

Amor en la eternidad

Angelo y María José eran inseparables. Eran pololos hace un par de años y decidieron ir juntos a celebrar el cumpleaños de un amigo, sin saber que eso los uniría hasta la eternidad.  

La “Rojita” como la llamaban sus amigos por su color de pelo, era estudiante del Colegio Chillán, mismo recinto desde el cuál egresó Angelo, quien ese fatal domingo debutaría en el fútbol amateur luciendo la camiseta de Deportivo Estadio.

Desde el momento de la entrega de los cuerpos los padres de ambos confirmaron que serían velados por separado pero sepultados juntos.

Fue así como este sábado, tras ser velado en la Capilla Santa Ana, el cortejo fúnebre de Angelo se trasladó hasta Los Volcanes 2, donde pasó a buscar al cortejo de María José. Juntos fueron trasladados hasta la Catedral de Chillán donde se realizó una misa en la cual participaron más de 500 personas.

"No nos esperábamos esta despedida. Tenemos pena pero estamos felices porque nos damos cuenta cuánto querían a mi hija y sé que ella está en paz porque se fue con su amor. Fue un acuerdo de ambas familias poder sepultarlos juntos porque ellos se amaban. No me queda más que agradecer las muestras de cariño", dijo tras la misa Maria Teresa Rubio, madre de María José.

Agradecimientos a los que se sumó la mamá de Angelo, Patricia Candia, quien señaló "Estoy agradecida por todo el apoyo y por toda la gente que ha venido a despedir a nuestros hijos. Ellos se amaban y sé que ellos hubiesen querido estar juntos hasta la eternidad".

Finalmente, los restos de ambos fueron trasladados, al igual que Vicente, hasta el cementerio Parque Las Flores, donde familiares y amigos les dieron el último adiós.