Obispo envió antecedentes de nueva denuncia contra Salgado al Vaticano

  • Por: LaDiscusion.cl
  • Fotografía: Fernando Villa

Luego de bendecir el “Departamento de denuncias, acogida y acompañamiento a víctimas de abuso” del Obispado, Carlos Pellegrin respondió a los cuestionamientos que ha recibido de la Red Laical Chillán, quienes aseguran que la Diócesis no ha acogido a las víctimas de abuso eclesiástico ni ha actuado con transparencia. La oficina creada por el Obispado estará ubicada en Casa Tabor. Precisamente allí vive Renato Toro, sacerdote investigado por presunto abuso a menor, aunque en otras dependencias, como aseguró el obispo. 

Entre las explicaciones, Pellegrin confirmó que envió los antecedentes de la denuncia que recibió el 9 de agosto por abuso sexual a menor en contra de Osvaldo Salgado y el exobispo Francisco José Cox, al Vaticano. “No es necesario iniciar una investigación previa, envié ya hace varios días a la Santa Sede esa nueva información, que se adjunta al informe que ya se había enviado”, precisó. El informe anterior corresponde a la investigación que se realizó contra Salgado por estupro en 2012, y que confirmó la verosimilitud de la denuncia. Los antecedentes  fueron enviados a la Congregación para la Doctrina de la Fe hace cuatro años, sin que el organismo se haya pronunciado aún. 

Red Laical 
Con un equipo conformado por psicólogos, abogados y acompañantes espirituales, la Red Laical Chillán inició el jueves, la recepción de denuncias de víctimas de abuso sexual por parte de miembros del clero, con el fin de “canalizar, ayudar y acompañar a quienes deseen romper el silencio y alzar la voz frente a la injusticias cometidas”.

La razón de la creación de una comisión diferente a la del Obispado, es “demostrar la ineficacia del departamento diocesano, porque  la gente no confía en ellos ya que su rol ha sido cosmético”, afirmó Eduardo Albornoz. 

“No están haciendo justicia, el derecho canónico está obsoleto. Ya hemos visto su modus operandi. Cómo se le va ir a contar al obispo si está denunciado. Ellos solos han ralentizado los procesos”, enfatizó. El obispo Pellegrin al ser consultado por la iniciativa de la Red, afirmó que “me alegro mucho que hayan muchas instancias para acompañar a las víctimas,  nosotros hemos iniciado ese trabajo hacer varios años, lo vamos a seguir continuando, lo mismo que las investigaciones, esto no descarta la comunicación directa de la información apropiada cuando corresponda hacia la Fiscalía”. 

Explicaciones 
Sobre su participación en actividades pastorales a pesar de la denuncia en su contra por presunto abuso sexual que investiga Fiscalía, el obispo de Chillán explicó que “una investigación no significa que la persona sea imputada, o haya sido declarada culpable, mientras tenga el rol de obispo lo tengo que cumplir, y eso es lo que voy a hacer. La participación que me la pide la Iglesia es estar disponible para escuchar a las víctimas”. 

Sobre por qué no dio a conocer que el sacerdote Ricardo Montenegro, contra quien recibió una denuncia en agosto e inició una investigación que determinó la verosimilitud de los hechos, ya había sido indagado en 2012 por presunto abuso sexual  a una persona mayor de edad, el obispo argumentó que “hemos explicado varias veces que hasta hoy la ley chilena no obliga al obispo a informar públicamente, tampoco a la Fiscalía, las investigaciones que se realizan, sin embargo, lo hemos empezado a hacer hace mucho tiempo, eso es del 2012 y estamos en el 2018, como Iglesia estamos aprendiendo”.

El obispo prefirió no reconocer una posible equivocación, asegurando que no va entregar frases “para titular diarios”. Cuando se le recuerda que no entregó los antecedentes de Renato Toro, quien fue apartado en 2012 tres años del ministerio por abuso a menor, sostuvo que “depende de la sanción canónica, cuando se trata de menores siempre se ha hecho pública, esa fue una situación que manejó la Santa Sede, no todo lo maneja el Obispado”.

La abogada Paula Cornejo, coordinadora del departamento, debió explicar por qué en la presentación de la oficina el 8 de agosto, afirmó que las denuncias que había recibido el mes anterior contra el exsacerdote Juan Alberto Arroyo, “no tenían carácter de delito ni involucraban a menores”, pese a que una de las víctimas denunció ante ella y al vicario general hechos de abuso cuando era un menor. “Puede ser que me haya explicado mal en ese minuto, él sí había hecho la denuncia en la PDI y el sacerdote estaba sancionado”, justificó. Sobre la cantidad de víctimas que han acogido, precisó que “en este minuto no tenemos un dato exacto de las víctimas que hay, lo que esperamos es que ellas vengan y se acerquen”.