Definitivo: construirán edificios en Schleyer

La familia de Juan Schleyer tiene pendiente una demanda contra el municipio. Los beneficiarios de la cooperativa Ángel Gabriel fueron dos veces estafados. 100 familias vivirán en el proyecto, que tiene como base la integración social.

El vecindario del fallido parque Schleyer, a un costado del nuevo Cesfam Isabel Riquelme,  tendrá nuevos propietarios desde el año 2019, luego de que los integrantes del comité de vivienda Nueva Esperanza decidieran por unanimidad no cambiar la locación y dieron al Serviu el voto de confianza para que esta entidad levante 100 departamentos en el emblemático sector.

Hoy quienes integran el grupo habitacional conformado en su mayoría por afectados de la ex Cooperativa Ángel Gabriel, votaron en asamblea seguir adelante con la alternativa que desde septiembre del 2016 venían analizando con el Servicio de Vivienda y Urbanismo (Serviu) y la Municipalidad de Chillán.

El resultado de la votación era previsible y así había quedado en evidencia el pasado jueves, cuando dirigentes de la entidad aseguraron a LA DISCUSIÓN que no se moverían del lugar y además cuando el jefe local del Serviu, Óscar Crisóstomo, planteara que mientras la próxima semana vencía el plazo para iniciar la postulación del proyecto, la Municipalidad de Chillán no había sido capaz de entregar soluciones factibles para cambiar el plan original.

En este escenario, recalcó este viernes el Serviu, acelerará las gestiones para dar vida al proyecto habitacional consistente en cinco torres de departamentos para 100 familias, cuyo diseño ya había sido presentado a la comunidad local.

Crisóstomo agregó que según las prerrogativas que ellos tienen y amparados en el Plan Regulador que considera como terreno habitacional el sector, procederán a levantar las torres de departamentos durante el año 2018, para entregarlas el año 2019.

Respecto de la polémica, donde vecinos planteaban que el retazo que quedaba debió haberse convertido en área verde, de acuerdo al deseo de Juan Schleyer, quien donó nueve hectáreas para ese fin en 1929,  Crisóstomo precisó: “En el terreno del parque, que eran 90 mil metros cuadrados quedan en nuestro poder 3.400 metros cuadrados y otros 4.000 metros cuadrados son de la municipalidad. El resto fue loteado y convertido en Medialuna, Estadio, Cesfam, cancha deportiva y sobre todo viviendas”, agregó.

Crisóstomo calculó, según antecedentes de corredores de propiedades, que en el lugar el metro cuadrado llega a las 3,5 UF, de tal manera que las tierras que fueron donadas a la municipalidad tendrían en la actualidad un valor del orden de los $8.000 millones.

Crisóstomo planteó que comunicó la decisión de la asamblea al alcalde Sergio Zarzar, quien le confirmó que cuentan con los requisitos legales para desarrollar la iniciativa habitacional. La entidad estatal posee además permisos de Obras Municipales entregados el 6 de abril pasado.

La vocera del comité Nueva Esperanza, Pilar Ortiz, agregó que con la decisión adoptada ayer por la asamblea cierran un capítulo y comienzan otro que debe concluir con la entrega de los departamentos en un sitio privilegiado de la ciudad.

Una de las preocupaciones del Serviu y vecinos es que se detengan las críticas y rechazo de la comunidad que vive en tierras “usurpadas” y aboguen por la convivencia e integración social.