A pesar de protesta sigue plan de edificios en Schleyer

Vecinos que viven en la zona del fallido  Parque Schleyer, en lo que fueran los terrenos donados a la Municipalidad de Chillán el año 1929 para la construcción de un gran pulmón verde local, protestaron este viernes exigiendo la preservación de los últimos retazos que quedan de aquella iniciativa que terminó zozobrando tras decisiones inadecuadas de administraciones comunales pasadas.

Bajo el lema “No a la usurpación de terrenos” los vecinos, varios de ellos los mismos que fueron favorecidos también en algún momento y que viven dentro de las nueve hectáreas donadas, llegaron hasta el Paseo Arauco con la finalidad de defender lo que queda, retazos de no más de media hectárea en los alrededores del Cesfam Isabel Riquelme, recinto que igualmente está en terrenos que fueron traspasados por la familia de Juan Schleyer a la ciudad.

La comitiva, conformada por unas 100 personas, iniciaron su transitar en el Paseo Arauco para trasladarse por varias arterias el centro de Chillán con la finalidad de sensibilizar a la comunidad respecto de la necesidad de evitar la construcción de cinco torres de departamentos junto al centro de salud y frente a los edificios Schleyer, emplazados igualmente en la zona de la donación.

Para quienes protestaban no existe ningún tipo de contradicción entre defender la última porción del viejo parque y evitar la instalación de torres de departamentos, con su rol de residentes legales de tierras respecto de las cuales la familia Schleyer podría reclamar al municipio el pago de indemnización, al no haberse cumplido la cláusula principal de la donación: la construcción del parque.

La dirigenta Nancy González, ferviente defensora del parque en los casi 3.500 m2,   pertenecientes al Serviu, comentó que “hay que rescatar lo poco que queda y por eso estamos haciendo este movimiento, porque se quieren hacer cinco torres de viviendas y pensamos que es la hora y el momento de que se cumpla el testamento y se construya un parque”.

La también ex candidata a concejal de la UDI planteó que no están contra las familias que quieren hogares en el sector, pero rechazan el lugar elegido por el Serviu, pues “no está inscrito para vivienda y es un espacio donde se debe cumplir con el testamento (de Schleyer)”.

La dirigenta del Comité Nueva Esperanza, ex Ángel Gabriel, Maritza Flores, recalcó en cambio que no sería satisfactorio para ellos, como familias que han esperado por más de 18 años por viviendas definitivas, que se produzca un nuevo cambio en las reglas del juego.

Apuntó además a que existe cierta contradicción entre lo que plantean los vecinos de Schleyer y de los alrededores,  puesto que viven en los terrenos que aparentemente habrían sido usurpados y loteados por la Municipalidad de Chillán por sucesivas administraciones comunales anteriores.

Desde el Serviu el delegado provincial, Óscar Crisóstomo,  comentó que hasta ahora la única alternativa técnicamente viable para desarrollar el proyecto es el paño de propiedad de la entidad estatal,  que fue permutado el año 1980 a cambio del edificio consistorial.

El director provincial agregó que si bien fue presentado como alternativa un terreno en las inmediaciones del estadio Nelson Oyarzún, existen problemas técnicos que no se van a solucionar en el corto plazo,  mientras que las familias del comité habitacional necesitan ser postuladas este año para que obtengan los subsidios que financien las obras.

“Nosotros seguimos trabajando el proyecto original que tenemos comprometido con el comité de vivienda,  el cual asegura integración social. Con respecto al otro terreno hay que evaluar bien técnicamente la factibilidad del loteo”, comentó el director provincial.

En tanto, la descendiente de Juan Schleyer, Sonia Jungjohann, sostuvo que aún no presentan la demanda que busca pedir una indemnización al municipio chillanejo por no haber concretado el parque y en cambio haber loteado y transferido a privados las tierras que eran parte de la donación condicionada. Recalcó que “si no se cumplió el fin de la donación, las tierras deben ser recuperadas”.