Chillanejos arriendan casas obtenidas con subsidio

Una fiscalización a viviendas entregadas con subsidio en la Villa Creación de Chillán, realizó esta jornada el Servicio de Vivienda y Urbanismo (Serviu).

La inspección, encabezada por el delegado provincial de la entidad, Óscar Crisóstomo, tuvo por objetivo corroborar que los beneficiarios estuvieran habitando las casas que les fueron entregadas hace solo seis meses.

En la oportunidad se corroboró que de las 60 propiedades fiscalizadas, de un total de 359, 30 de ellas están siendo arrendadas.

“Así como entregamos, tenemos que salvaguardar que esas viviendas sean bien utilizadas, así que hoy concurrimos con funcionarios de nuestro ministerio y nos encontramos con que efectivamente había viviendas desocupadas, algunas arrendadas y en otras estaban sus moradores”, dijo Crisóstomo.

La autoridad informó que luego de esta primera fiscalización, se realizarán dos más, en distintos horarios de lunes a sábado.

“Ejecutada la tercera fiscalización, si es que no se encuentra a los dueños de casa en el hogar, nosotros procederemos a entregar los antecedentes a tribunales para la restitución de esas viviendas”, dijo.

El delegado provincial del Serviu añadió que “hoy nuestro catastro indica que tenemos 18 causas judiciales en tribunales para que las familias nos restituyan las viviendas, en diferentes modalidades. Algunas ya están notificadas, otras por notificar y algunas ingresadas”.

“La idea de nuestro ministerio es que así como el Estado de Chile y cada uno de nosotros hacemos el esfuerzo para dar garantías y un derecho como es la vivienda, de la misma forma queremos que se utilicen de buena manera”, comentó.

Cabe señalar que para subsidios de estas características existe una prohibición de cinco años en que los beneficiarios no pueden vender, dejar de utilizar ni arrendar las viviendas.

Sin embargo, existen causales específicas para que se autorice a no habitar la propiedad o incluso a arrendarla, como por ejemplo, que algún integrante del grupo familiar padezca un enfermedad grave, que el propietario se encuentre privado de libertad o que alguno de los integrantes del grupo familiar tenga un trabajo alejado de la ciudad.