Identifican puntos para instalar red de alerta de tsunami

El 25 de diciembre pasado fue la última vez que sonó la sirena de alerta de tsunami ubicada en la Municipalidad de Cobquecura. Ese día se registró un terremoto de 7,7 grados Richter al sur de Chiloé que activó el sistema de alerta del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA) a nivel nacional.

Se trata del único dispositivo sonoro en la comuna, que según explicó el alcalde Julio Fuentes, fue financiado con recursos del Gobierno Regional.

Sin embargo, el Gobierno apuesta por instalar una red de 180 dispositivos en todo el litoral de la Región del Bío Bío, desde Cobquecura hasta Tirúa, para lo cual el intendente Rodrigo Díaz anunció que durante el segundo semestre del presente año solicitarán los recursos al Consejo Regional (CORE).

Díaz explicó que en febrero de 2015 el CORE aprobó $119 millones para la confección de un estudio que tenía como finalidad elaborar un sistema integral de alerta de tsunami, basado en sirenas que debían ser instaladas en todo el borde costero de la región.

El estudio debía identificar los puntos donde estas sirenas se instalarán, así como también, definir un diseño de subsistema de obra civil, de control, activación y mando, y el diseño de un sistema de comunicaciones, alimentación y respaldo energético, además del mantenimiento.

Según expresó Díaz, ese estudio se encuentra en su etapa final y que ya se logró identificar los 180 puntos donde se instalarán estos dispositivos en la región. “Además, se acordó cuáles serán las características de los equipos que se van a adquirir”, agregó.

Asimismo, adelantó que con los resultados del estudio solicitarán al CORE la aprobación del proyecto respectivo, de manera de dejar financiada la iniciativa.

En opinión del alcalde de Cobquecura, Julio Fuentes, “la larga espera por las sirenas se ha debido a la priorización de otras necesidades en el contexto de la reconstrucción después del terremoto de 2010”, al tiempo que expresó su confianza en que se concretará en el corto plazo.

Fuentes destacó la importancia de la implementación del sistema, principalmente en las zonas rurales, donde la cobertura de telecomunicaciones es limitada y es más difícil alertar directamente, aunque también subrayó la cultura local en materia de autoevacuación cuando se registran sismos de gran magnitud.