Piden mano dura contra dueños de sitios eriazos

Las casas abandonadas generan un conflicto similar. El sábado hubo un detenido en el Grupo Escolar. La Omse hizo un catastro de estos lugares, pero por un operativo de limpieza. 100 terrenos detectó un estudio de la Oficina de Seguridad Municipal.

El problema de los sitios eriazos existentes en la ciudad es cada vez mayor y quienes más se quejan de esta realidad son los vecinos que sufren a causa de sus basurales, vectores, ratones y, en especial, por la presencia de personas que se reúnen en estos lugares, factor que resulta intimidante para los cercanos.

Al menos, desde la Unión Comunal de Juntas de Vecinos de Chillán, representan esta irregularidad como “un problema que preocupa mucho, porque pareciera ser un problema de nunca acabar”, manifiesta su presidenta, Cecilia Henríquez.

Sin embargo, el mayor Claudio Saavedra, jefe de la Segunda Comisaría de Carabineros de Chillán, si por un lado admite que en la unidad se han recibido denuncias, “son pocas las que nos llegan, más que nada nos piden que fiscalicemos cuando nos encontramos con ellos en alguna reunión o en algún evento, pero eso sirve de poco, lo que realmente nos sirve es que los vecinos nos llamen cuando vean personas en situaciones sospechosas en alguno de esos lugares, y eso sucede poco”.

Con la finalidad de establecer un número preciso de este tipo de lugares en la ciudad, el municipio, a través de la Oficina Municipal de Seguridad (Omse) realizó un catastro cuyo propósito era el de generar un operativo de limpieza y eliminación de microbasurales.

Tal estudio determinó que estos sitios son cerca de 100.

“Todos estos lugares tienen dueño, la mayoría de ellos están identificados y hasta notificados de la responsabilidad que tienen de mantenerlos cerrados, limpios y con el pasto corto, pero lamentablemente eso es letra muerta”, acusa Cecilia Henríquez.

La dirigenta vecinal no duda en apuntar a la municipalidad por lo que ella considera “una negligencia o simplemente se está haciendo la vista gorda con estos propietarios, al parecer no son multados ni nada de eso. Aquí responsabilizo directamente al municipio por la falta de fiscalización y la falta de drasticidad con las multas, no basta con hacer amonestaciones o pedirles como si fuera un favor el que mantegan decentes esos lugares, que hoy son los puntos negros de cada barrio, prácticamente en todas las poblaciones o villas de Chillán hay uno de estos sitios eriazos y en todos la problemática es la misma”, zanjó Henríquez, quien añadió que “además lo que se limpia un día, al otro día se ensucia de nuevo, por falta de luminarias y por falta de patrullajes o porque los sitios no se cierran”.

Casas abandonadas
En menor medida, pero no menos problemático para el entorno, son las casas abandonadas que hay en Chillán.

Desocupadas y sin mantención, se transforman en constante riesgo para los vecinos del sector, o porque suelen ser desde donde se accede a los patios interiores del resto de las viviendas para ser robadas, o porque se transforman en puntos de encuentro y estancia para personas que las ocupan sin autorización.

Uno de estos casos es el edificio que no se terminó de construir por quiebra de la empresa contratada por el Club Comercial de Chillán.

Ubicado en Palermo con Avenida Schleyer, “cada noche se juntan unos jóvenes a tomar o drogarse”, acusa Olga Méndez, educadora de un párvulo ubicado en las cercanías.

La afectada dice que “en las tardes cuando nos quedamos haciendo trabajos administrativos, nos da miedo salir porque ellos entran tranquilos, pero al rato ya está más alterados”.

Las propiedades en abandono también han sido objeto de operativos policiales, “por ejemplo, el sábado pasado detuvimos a una persona que estaba al interior del predio donde estaba antes el Grupo Escolar y esta persona contaba con órdenes de aprehensión pendientes, pero si pudimos entrar es porque contábamos con el permiso del municipio para hacerlo, ya que no podemos llegar y entrar a una propiedad privada”, recordó el mayor Valenzuela.