¿Por qué sí y por qué no edificar en altura en Chillán?

Se revertiría el crecimiento horizontal y los tiempos de desplazamiento, según la Cámara de la Construcción Arquitecto José Luis Gacitúa advierte que estos proyectos destruirán la identidad y los barrios de la comuna

Para la Cámara Chilena de la Construcción en Chillán (CCHC), permitir el aumento en la altura de los edificios en la zona centro se presenta como una alternativa de desarrollo a largo plazo para la comuna.

La presidenta del gremio, Claudia Rigall, asegura que estos proyectos ayudarían a optimizar el uso de la oferta de servicios y urbanización que ya están presentes dentro de las cuatro avenidas.

“Se disminuiría los tiempos de desplazamiento dentro de la ciudad, ya que las personas al establecerse en el centro no requerirían grandes tiempos de traslado”, aclara la representante del sector constructor.

Otro de los factores relevantes de porqué la CCHC defiende la idea de flexibilizar el nuevo Plan Regulador de Chillán sobre la materia (que autoriza solo hasta cinco pisos en el cuadrante exterior de las cuatro avenidas), es que, a su parecer, se revertiría la expansión horizontal de la ciudad, ya que actualmente implica el creciente uso de terreno agrícola.

Claudia Rigall agrega se mermarían los riesgos de segregación urbana, al evitar que solamente se desarrollen conjuntos habitacionales en la periferia de la comuna, tomando en cuenta que en ocasiones se requieren alternativas viales que implican inversiones a largo plazo.

“También entrega nuevas proyecciones al desarrollo urbano de la ciudad, lo que se condice con los importantes requerimientos que traerá consigo el proyecto de nueva región y las necesidades de Chillán como capital regional”, recalca.

La ingeniera constructor  recuerda que la CCHC chillaneja viene planteando de manera clara y específica la necesidad de que la zona de edificios de gran altura se extendiera al menos hasta el cuadrante completo de las cuatro avenidas, pues existen las condiciones técnicas para que se puedan ejecutar esos proyectos.

A juicio del arquitecto chillanejo José Luis Gacitúa, por ningún motivo debería permitirse en Chillán  la construcción de elevadas torres de edificios, sea para viviendas u oficinas.

El profesional comenta que la ejecución de este tipo de proyectos generaría una sobrepoblación en el sector céntrico, lo que termina provocando problemas de congestión vehicular, algo que, a la luz de lo que se ve actualmente, las calles dentro de las cuatro avenidas y de las zonas urbanizadas de Chillán no están preparadas.

José Luis Gacitúa advierte que los únicos que se beneficiarían con que se permita el crecimiento en altura de más de 20 pisos serían las empresas constructoras, las que tendrían la posibilidad de lucrar al máximo por pequeños paños de terreno, todo esto a costa de la ciudad y de la calidad de vida de los vecinos.

“Cualquier ciudad que quiera mantener un poco de su identidad debería rechazar este tipo de construcciones. Chillán tiene alguna identidad aún, si bien es poco lo que queda, hay que respetarla e intentar conservarla. Las torres en las ciudades una vez que empiezan a construirse inmediatamente son destructoras de barrios, porque van totalmente en contra de una ciudad comunitaria y va a favor del individualismo. En una torre generalmente los vecinos no se conocen porque no existen esos espacios de encuentro, a diferencia de lo que es un barrio, a lo que se debe sumar también que generan innecesaria sombra”, explica.

Para Gacitúa, una forma adecuada de controlar la densificación de la ciudad sería fijando que los proyectos arquitectónicos no sobrepasen los siete pisos. “Los beneficios es que uno puede generar una ciudad más homogénea, donde permites que exista un equipamiento asociado como parques y áreas verdes”, indica.