Nueva ordenanza congela las patentes de alcoholes

La suspensión de una patente ocurrirá por deficiencias en higiene, no pago y otras causas. Se norma la entrega, transferencia, traslado, suspensión y caducidad de permisos.

El próximo lunes  el Concejo Municipal  podría aprobar la nueva Ordenanza de Alcoholes, que viene a regular el desarrollo de una actividad comercial que requiere control, sobre todo respecto del consumo en el sector de la plazoleta Sargento Aldea y para las llamadas patentes limitadas, que en la ciudad siguen excedidas.

El municipio evita mencionar que la nueva normativa tenga como uno de sus fines la reducción de negocios de expendio de licores, pero es un hecho que existe preocupación en el gobierno comunal respecto del alto número de ellas, que por normativa deben responder a la cantidad de población de la comuna.

Las patentes de alcoholes limitadas llegan en la actualidad a 468, mientras que la intendencia, que es la que fija su cantidad en relación al número de habitantes, plantea que no pueden existir más de 300 en Chillán.

Ese tipo de autorizaciones son determinadas cada tres años por la entidad regional y se calculan según lo establecido en la Ley de Alcoholes, donde deben haber “una por cada 600 habitantes”.

La Municipalidad de Chillán argumenta que la reducción de patentes se puede realizar, “pero no de forma arbitraria. Al renovar cada patente se analiza el comportamiento de cada local de alcohol, solicitando un informe a Carabineros de Chile con las infracciones de cada uno de estos y así se pone en conocimiento y a votación en el Concejo Municipal”.

En el último tiempo se han disminuido patentes, pues hasta hace tres años existían 550, según antecedentes de la entidad edilicia.

El municipio espera que la nueva Ordenanza de Alcoholes regule el sector ,“observando los nuevos tiempos y las nuevas necesidades que presenta la ciudad en este ítem”.

El presidente de la Comisión de Alcoholes, el concejal Joseph Careaga (UDI), destacó que el documento que sería aprobado el lunes establece que las patentes limitadas solo podrán ser otorgadas cuando haya un cupo vacante, por lo que en rigor se encuentran “congeladas”.

Careaga agrega que además  la normativa se hace cargo de un tema que no estaba regulado en la ciudad, como es el consumo de alcohol en la plazoleta Sargento Aldea,  donde hay expendios irregulares de esos productos, lo que provoca trastornos en la convivencia interna.

Cuando comience a regir la norma local, los establecimientos de la plazoleta solo podrán vender los productos sujetos al control de la ordenanza, hasta las 22.00 horas.

El concejal Víctor Sepúlveda destaca que el texto expone de manera clara las características de las licorerías, que serán fiscalizadas, y además precisa los motivos por los cuales las patentes pueden ser caducadas.

Adicionalmente, establece que los permisos legales a los comerciantes podrán ser entregados en la medida que no exista rechazo de las comunidades aledañas y se define el modo en que los vecinos se manifestará frente a la presencia de una petición de instalación de un local de expendio de alcoholes.

Sepúlveda anticipa que el texto debe ser aprobado el lunes, tras varios años de análisis interno.