[Editorial] Proyectos emblemáticos

Con la carrera presidencial desatada y los distintos candidatos esbozando sus propuestas al país, las demandas de los distintos territorios cobrarán una especial relevancia en una competencia que según las encuestas, sigue abierta.

En un contexto similar, hace cuatro años, Ñuble logró el compromiso de la ahora Presidenta de la República, Michelle Bachelet, con el proyecto que crea la Región de Ñuble y que hoy se discute en el Parlamento. 

Anteriormente, el candidato Sebastián Piñera había prometido, en 2009, la construcción del embalse La Punilla, obra anhelada durante décadas por los regantes del Ñuble, y que si bien logró encaminar en su fase inicial, fue finalmente la actual administración la que adjudicó el contrato.

Mención aparte merece la construcción del Hospital de Chillán, pues si bien su licitación comenzó en las postrimerías del Gobierno de Piñera, bajo la fórmula de la concesión, el actual Gobierno interrumpió el proceso y lo reformuló como un proyecto financiado por el Fisco.

En el actual escenario, entonces, la futura Región de Ñuble no puede esperar pasiva las propuestas de los candidatos, sino que debe exigirles su compromiso con los nuevos desafíos de este territorio, de la mano de proyectos emblemáticos que permitan superar las brechas de crecimiento que han quedado en evidencia durante la tramitación del proyecto que crea la Región.

Y si bien es esperable que las demandas surjan de los propios habitantes, entre los líderes locales asoman algunas que no son nuevas y que se han convertido en proyectos emblemáticos que le darán sentido a la construcción de la futura Región. 

Los embalses Zapallar, Chillán y Lonquén, vitales para asegurar el riego en los valles del Diguillín, del Chillán y del Itata, respectivamente; la Ruta Costera Cobquecura-Dichato, una obra vial estratégica para el país y para el fortalecimiento del turismo local con insospechadas proyecciones; el traslado de la cárcel de Chillán y la ejecución de los proyectos contemplados en el plan maestro de transportes de la intercomuna; son algunas de las iniciativas que por la alta inversión que demandarán, requieren de un compromiso real de los presidenciables con su ejecución.

Lamentablemente, en los gobiernos no ha existido la voluntad política suficiente para lograr su concreción, aunque en algunos casos sí se debe reconocer que se ha avanzado en materia de estudios, de hecho, actualmente se están actualizando los proyectos Zapallar y Ruta Costera, pero la gran incertidumbre apunta a los plazos. Basta mencionar que desde el MOP estiman que hacia mediados de la próxima década recién podrían iniciarse algunas de las obras mencionadas, lo que a todas luces es insuficiente y contrasta con la celeridad con que se abordan necesidades en otras regiones. 

¿Será prioritario para el próximo Gobierno el fortalecimiento de la naciente región? Existe consenso sobre la necesidad de mejorar la infraestructura para potenciar el desarrollo de Ñuble, pero la evidencia indica que eso no ha servido para persuadir a las autoridades sobre su urgencia. Es por ello que si bien todos los candidatos serán bienvenidos, solo aquellos que se comprometan con las prioridades locales serán los votados.