[Editorial] Planificación controlada

  • Por: LaDiscusion.cl
  • Fotografía: Víctor Orellana

La Municipalidad de Chillán adjudicó a la Universidad del  Bío Bío la elaboración del nuevo Plan de Desarrollo Comunal (Pladeco) que tendrá vigencia entre 2017 y 2022, reemplazando al instrumento de planificación anterior, cuya vigencia expiró en diciembre de 2015. 

El Pladeco constituye una herramienta importante para la planificación de la gestión comunal, una carta de navegación para las autoridades del municipio, que identifica las principales demandas de la ciudadanía y establece metas en materias como desarrollo urbano, medio ambiente y sustentabilidad, identidad y patrimonio, transporte y conectividad, cultura, desarrollo social, económico, productivo y rural, salud, educación, turismo, gestión municipal, deportes, seguridad y servicios de emergencia. 

Además, en las bases de licitación del contrato adjudicado el pasado lunes se establece que se deben incluir “servicios de la comuna hacia la provincia y futura Región de Ñuble”, asumiendo el protagonismo que en corto tiempo tendrá la ciudad como capital regional, tanto en materia de organización política-administrativa, como centro de negocios.

Igualmente, resulta acertado el objetivo planteado por el municipio a la UBB, en cuanto a diseñar mecanismos que amplíen las instancias de participación y control ciudadano, materia en que Chillán está al debe y sobre la cual hemos insistido repetidamente desde este columna. 

Y es precisamente el Pladeco el primer llamado a objetivar esa visión, inicialmente en su formulación y luego en el cumplimiento de objetivos y del compromiso de las autoridades con las metas definidas, pues no es un misterio que en la administración pública no basta con la realización de estudios o la mera postulación de proyectos, sino que en la práctica se requiere una alta cuota de gestión política, un ejercicio que requiere de un importante grado de voluntad y compromiso. 

Por lo mismo, es clave que las autoridades municipales y la comunidad se comprometan efectivamente con la ejecución del Pladeco, y por otra parte, que exista un seguimiento público y transparente del cumplimiento de sus metas, por lo que sería muy conveniente que en el trabajo que realice la UBB se incorpore en su diseño un mecanismo de evaluación permanente, de carácter independiente. 

Lo anterior permitiría que la comunidad fuese un actor relevante, no solo en la definición del nuevo Pladeco -a través de los canales de participación que se definan- sino que ejerciendo un rol fiscalizador en su ejecución, accediendo a información transparente y oportuna sobre los grados de cumplimiento de las metas y advirtiendo a las autoridades cuando éstos sean insuficientes.

Planificar el desarrollo de una ciudad es coordinar distintas acciones en dirección de una visión compartida de mediano y largo plazo; un marco de referencia que garantiza la coherencia de las políticas públicas locales más allá de los períodos de gobierno comunal y de la competencia o ineptitud de quienes lo encabezan.