Ingeniero cubano en Chillán rechaza la política de EE.UU.

“El acercamiento con EE.UU. será beneficioso si termina el bloqueo”, señala Rodulo Rodón

Rodulo Rodón es un destacado científico cubano que el año 2007 llegó a San Nicolás desde donde ha seguido con cierta aprensión los hechos que ocurren en su patria, como la reciente llegada del Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, lo que a su ojos parece un nuevo intento por hacer de la isla otro Puerto Rico, o sea, anexarlo a la Unión.

Tal política remite a abril de 1823 cuando el Presidente norteamericano John Quincy Adams formuló su línea de política exterior referente a Cuba, generalmente conocida como “Política de la Fruta Madura”, la cual planteaba que: “hay leyes de gravitación política, como leyes de gravitación física, y Cuba, separada de España, tiene que gravitar hacia la Unión”.

Rodón, ingeniero en automatización, se especializó y trabajó por cuarenta años en biotecnología, uno de los campos en los que Cuba ha tenido éxitos sorprendentes. Y esta experiencia la transfirió al país cuando se instaló en Chillán tras jubilar. 

Llegó al país con su familia y frecuentemente viajan a Cuba. Pero a pesar de la distancia mantiene comunicación fluida con amigos y familiares, echando de menos esa cultura que, espera, debe resistir los embates de la potencia norteamericana por anexarla.

Fin al bloqueo
Rodón señala que la normalización de relaciones con los Estados Unidos para Cuba será beneficioso “si Estados Unidos elimina el bloqueo, devuelve la base naval de Guantánamo, y deja de inmiscuirse en la política interna de Cuba”.

El especialista cubano que trabaja en Ñuble con reproducción de plantas y biofertilizantes sostiene que “Cuba nunca ha dejado de ser occidental, vivimos en Occidente y nuestra cultura es occidental. Desde la desaparición de la URSS y los países socialistas del Este, y el surgimiento de las nuevas tecnologías de las comunicaciones, se comenzó un proceso de globalización”.

Agrega que el bloqueo de EE.UU. y algunos de sus aliados generó una serie de elementos que incluso pueden ser considerados como positivos y que marcan a la sociedad cubana.

“Nos ha permitido mantener valores que tuvieron la mayoría de otros países y no tenemos otros flagelos como el uso masivo de drogas, violencia y delincuencia. Logramos desarrollar otros valores como la solidaridad humana, una salud de calidad y para todos, una enseñanza gratuita y universal y logros en el deporte a pesar de carencias económicas. El futuro dependerá del pueblo cubano y de cómo los gobernantes que elijan actúen”. Por todo ello, espera que la sociedad cubana logre mantenerse fiel a sus valores frente al avance de Estados Unidos.