Temen que escasez de recursos afecte cumplimiento de metas del PDA

Un año de vigencia cumplirá a fin de mes el Plan de Descontaminación Ambiental (PDA) de Chillán y Chillán Viejo, que el gobierno promulgó con el objetivo de disminuir los altos niveles de material particulado fino (MP2,5), originado por la quema de leña durante la calefacción domiciliaria.

El documento fue evacuado por el gobierno luego de tres años de elaboración y, según las expectativas oficiales, el desafío es disminuir un 59% la saturación por humo de biomasa en un plazo de 10 años.

Para lograrlo, el Ejecutivo incluyó en el texto ambiental disposiciones de tipo restrictivas al consumo de leña cuando se proyectaran episodios críticos de saturación por material particulado fino, como son los estados de Alerta, Preemergencia y Emergencia Ambiental.

Asimismo, se establecieron dos medidas estructurales en las que iban a descansar gran parte del éxito del PDA, las cuales hablan del recambio de 20.000 antiguas y deficientes  estufas a leña por otras de moderna tecnología y más amigables con el ambiente intercomunal, y el mejoramiento térmico de 20.000 viviendas de la zona.

Estas dos iniciativas de tipo preventiva deben mostrar avances anuales en su ejecución, toda vez que la Superintendencia de Medio Ambiente fiscaliza el trabajo emprendido por las reparticiones a cargo de ellas, como son la secretaría regional del Ministerio de Medio Ambiente y el Servicio de Vivienda y Urbanismo (Serviu).

La meta que preliminarmente se autoimpusieron las autoridades regionales cuando se promulgó el documento es cumplir al menos con 2.000 de estos beneficios al año, y así llegar al 2026 con la política cubierta al 100%.

El primer año de vigencia del texto ambiental no fue del todo satisfactoria.

Las restricciones al consumo de biomasa en días críticos por MP2,5 no ayudó a mitigar la alta saturación y las medidas estructurales no se han ejecutado a la velocidad estimada originalmente.

Respecto al programa de recambio de estufas 2016, la seremi de Medio Ambiente solo ofreció 228 aparatos, lo que en términos porcentuales representa un 11,4% de los 2.000 que se planteaban anualmente.

Según adelantó a LA DISCUSIÓN el seremi de la cartera, Richard Vargas, hasta la fecha su despacho solo cuenta con recursos para entregar 560 calefactores en 2017 (28% de la cuota anual), razón por la cual, aseguró, tendrá que recurrir a alternativas de financiamiento externo para aumentar sustancialmente ese número y llegar a los 2 mil prometidos.

“Tenemos asignados recursos para 800 estufas en la Región del Bío Bío, de las cuales aproximadamente un 70% son para la intercomuna Chillán-Chillán Viejo (...) No obstante, ya estamos trabajando en la búsqueda de más recursos”, sostuvo y añadió que parte de ellos podrían llegar desde el Gobierno Regional.

El funcionario de gobierno detalló que buscarán por todos los medios entregar este año al menos 1.000 aparatos lo que, en el mejor de los casos, significaría alcanzar apenas un 50% del promedio anual.

De cumplirse con las estimaciones de Richard Vargas, tras finalizar el segundo año de vigencia del PDA solo se habrán otorgado 1.228 estufas, lo que equivale al 6,1% de las 20.000 que indica la disposición ambiental en una década.

Viviendas
En el caso del programa de mejoramiento térmico de viviendas administrado por el Serviu Ñuble, desde la repartición mencionaron que 1.148 familias fueron las beneficiadas el año 2016.

De todas ellas, solo 295 se han ejecutado hasta diciembre último (26%), quedando pendiente de concretarse un grupo mayor de 853 (74%), trabajos que empezarían a realizarse recién el próximo mes, según cálculos de la oficina local del Serviu.

“Se entregaron 295 subsidios para el mejoramiento térmico de viviendas de hasta 260 Unidades de Fomento (UF), calculados en casi $6.760.000 en Chillán y Chillán Viejo en el marco del Plan de Descontaminación Ambiental. Los montos asignados a cada una de ellas dependió de las condiciones físicas en que se encontraban las casas a intervenir”, sostuvo el delegado provincial del Serviu,  Óscar Crisóstomo.

Recalcó que este año su repartición tiene programado entregar unos 2.000 mil subsidios al año y que la primera convocatoria de postulaciones se realizaría el presente mes, para luego continuar en forma cronológica con otros llamados.

Los ejes estructurales del PDA buscan mejorar las condiciones de casi el 50% de las familias de la intercomuna. Según datos estadísticos en los cuales se basó el gobierno para elaborar el documento, Chillán y Chillán Viejo suman 53.701 viviendas y 43.650 estufas a leña, a las que se deben sumar 5.526 cocinas que también funcionan con el popular combustible.

Deficiencias
El diputado local de la Democracia Cristiana (DC), Jorge Sabag, lamentó que un plan tan importante para la intercomuna no cuente con los recursos necesarios para que su aplicación realmente sea exitosa.

“Es lamentable que este Plan de Descontaminación no esté financiado y muchas veces tenga que hacerlo con fondos del Gobierno Regional. Esta semana retomamos nuestra actividad legislativa y voy a indagar en el Ministerio de Medio Ambiente qué es lo que está pasando con el financiamiento”, precisó.

Sabag recalcó que el problema de contaminación es permanente, por lo que a su juicio los dineros para su aplicación también deberían ser permanentes y no obligar a las reparticiones regionales a buscar recursos de otros medios.

“Esta es una situación grave que se tiene que regularizar y vamos a hacer las gestiones que correspondan. Entiendo que nosotros aprobamos la ley de presupuesto y los recursos, por eso no entiendo cuál es la razón de que no se cuente con los fondos que se requieren”, opinó el diputado representante de Ñuble ante la Cámara Baja.

Para el ingeniero en Medio Ambiente, Juan Luis Novoa, lo que se observa actualmente es una evidente escasez de recursos en el plan local, situación que, recordó, lo había advertido desde antes que se promulgara el texto.

“Es algo que planteé en su momento; los planes de descontaminación hace bastante tiempo vienen siendo lo mismo, que es un cúmulo de buenas intenciones, pero no se cuenta  con financiamiento. La gran mayoría de comunas del centro sur está contaminada y tienen PDA”, sentenció el experto local y apuntó que lo más asertivo que queda por hacer es trabajar seriamente en el tema de educación ciudadana en torno a la sensibilización de la población.