Municipio cambia estrategia y analiza fondos públicos para nueva luces

La Municipalidad de Chillán le quitó definitivamente el acelerador al proyecto de recambio de luminarias LED en toda la ciudad, a juzgar por los comentarios emitidos hoy por el alcalde Sergio Zarzar,  quien manifestó que no existe una metodología totalmente definida para desarrollar un proyecto que durante 2016 fue prioridad número uno para la alcaldía.


Durante el año pasado la entidad edilicia desplegó todos sus esfuerzos para concretar la renovación de la red de luminarias de la ciudad, compuestas en su mayoría por las antiguas ampolletas de sodio, que datan de más de veinte años y las cuales hace tiempo cumplieron su vida útil.


Como se trata de un tema ligado estrechamente con la seguridad ciudadana, el gobierno local puso todo su esfuerzo en materializar esa iniciativa, cuyo estudio se extendió durante todo el año 2016 e incluso antes, pues durante el año 2015 habían comenzado las gestiones para contratar al ingeniero Sergio Wicky.


Este se encargó de sentar las bases del recambio, a través de un estudio de factibilidad y costos, profesional que posteriormente se vio involucrado en una polémica develada por LA DISCUSIÓN que terminó finalmente por hacer fracasar el proceso de licitación, al estar vinculado a una de las empresas participantes en el concurso público, por $10.500 millones de pesos y con un endeudamiento municipal a 10 años plazo.


Hoy el tema volvió a cobrar notoriedad, pues el alcalde Sergio Zarzar se reunió en Santiago con el ministro de Energía Andrés Rebolledo en las oficinas de este en Santiago.


El edil se presentó con una serie de temas, referidos al recambio de la matriz energética local, el desarrollo de la geotermia en las Termas de Chillán y la sustentabilidad en una ciudad que aspira a mantener su certificación ambiental.


Zarzar manifestó que en la agenda ambiental local un tema fundamental es la sustitución de los focos de sodio por las luces led, considerando que estas además de brindar un mejor servicio e iluminar más, adicionalmente contribuyen a un ahorro de energía.


El alcalde fue enfático al expresar que “el sistema de ampolletas de sodio colapsó; es un tema que ya no resiste ningún análisis”. 


Ahora el punto que debe resolver la municipalidad es de qué manera logra concretar ese anhelo de instalar en la ciudad un modelo de iluminación que no es barato,  sino que considera desembolsos elevados, dada la tecnología y cantidad de luminarias que implica el recambio.


¿Recursos propios o fondos públicos?
Inicialmente la municipalidad avanzó en el reemplazo de los focos de manera gradual, solicitando recursos al Gobierno Regional, con lo cual logró mejorar las condiciones de visibilidad nocturnas en barrios periféricos. Finalmente amplió el modelo en toda el área comprendida entre las cuatro avenidas, luego que vía FNDR consiguiera $800 millones.


No obstante esta estrategia, basada en el reemplazo de las luminarias de sodio a partir de proyectos parciales, no satisfizo al municipio, que ideó un plan para efectuar un giro radical y abarcar de una vez a 15.000 puntos luminosos, cubriendo casi la totalidad de la urbe.


La estrategia, que comenzó a ser implementada durante el  año 2016, consideró la contratación de un asesor externo (Sergio Wicky),  quien sentó las bases de la licitación desarrollada durante el año pasado y que llegó a su fin de manera anticipada, luego de que se detectaran eventuales irregularidades de parte del profesional externo. La licitación estuvo marcada por la controversia, además, por tratarse del contrato más oneroso desarrollado por el municipio en su historia, y que involucraba un desembolso de $10.500 millones.


Tras fracasar esa licitación, que implicaba un modelo de endeudamiento con la empresa que resultara ganadora del concurso público, el municipio chillanejo reordenó las piezas y lo primero que hizo fue eliminar como medio de financiamiento de las luminarias LED el endeudamiento a largo plazo con la empresa que se adjudicara el contrato. Esto incluía pagos del orden de los $90.000.000 mensuales por 10 años para cubrir el monto total de la inversión. 


Frente a ello el gobierno comunal planteó, a principios de este año,  que estudiaba propiciar el cambio de los puntos luminosos de la ciudad mediante un crédito de largo plazo con la banca, con lo que evitaba el pago a una empresa. Con esto se daba un paso hacia una mayor transparencia en el desarrollo del negocio.


No obstante hoy el alcalde planteó que existen otras alternativas que actualmente están barajando para poder intervenir y mejorar la red eléctrica de la ciudad de Chillán. Precisó: “debemos abrir la puerta a diversas fuentes de financiamiento”, lo cual pasa justamente por verificar si existen fondos estatales que pueden ser activados para lograr el objetivo planteado.


La autoridad comunal sostuvo que “las luminarias de la ciudad están en un deplorable estado y es necesario actuar los antes posible para sustituirlas”.


Para lograr esto, además se sondea la posibilidad que el Ministerio de Energía pueda entregar aportes al desarrollo energético de la ciudad y a través de ello instalar nuevas luminarias.


Además, deben verificar si la Subsecretaría de Desarrollo Regional posee instrumentos capaces de solventar la instalación de luminarias que necesita la urbe.


La municipalidad quiere adicionalmente recurrir al Gobierno Regional para que esta entidad financie nuevas iniciativas de luminarias LED en la ciudad. 


De esta manera, la alcaldía vuelve a la estrategia de origen, pues la mayor parte de las luces led que están instaladas lo fueron gracias a los aportes que materializó el Gobierno Regional.


Como el tema fue reformulado,  el alcalde no está en condiciones de asegurar si este año habrá alguna licitación para un recambio general de focos.


El concejal Jorge Vaccaro sostuvo que “el tema es ciertamente relevante y se necesita un cambio. En este sentido tiene que ser realizado con la máxima transparencia. Es un tema en el que todos estamos de acuerdo”.