Red de ciclovías

La ciudad de Chillán -incluyendo a la comuna de Chillán Viejo- goza de condiciones topográficas y climáticas muy favorables para ser recorrida en bicicleta, sin embargo, carece de la infraestructura mínima para brindar seguridad y eficiencia a este modo de transporte.

Pese a esta deficiencia, Chillán es una de las ciudades con mayor tasa de ciclistas por habitante, según un estudio realizado por la Universidad Católica en 2014. Asimismo, el uso de la bicileta ha aumentado bastante en los últimos años y se estima que actualmente un 18% de los viajes que se realizan en la urbe, con unos 40 mil movimientos diarios, corresponde al modo bicicleta.

En un contexto de creciente congestión, altos costos del transporte privado, externalidades negativas del uso de combustibles fósiles y deficiente calidad del transporte público, el potencial de crecimiento del uso de la bicicleta es enorme en Chillán, lo que debe ser observado como un fenómeno positivo, pues la masificación del uso de este medio de transporte también contribuirá a mejorar la calidad de vida de los habitantes como colectivo, pero también de manera individual, además de los beneficios que la actividad física representa para la salud humana.

Potenciar el uso de la bicicleta debe ser una prioridad de la autoridad pública, ya que en ciudades intermedias como Chillán este medio de transporte puede contribuir efectivamente a reducir la congestión y la contaminación ambiental.

Es por lo anterior que la Secretaría de Transportes (Sectra) diseñó una red de ciclovías para Chillán de 113 kilómetros de extensión, sin embargo, la ciudad solo cuenta con 21,08 kilómetros.

La buena noticia es que después de seis años de espera, tres proyectos de ciclovía que fueron diseñados por el municipio de Chillán en 2011 por fin podrán concretarse este año, después de un largo transitar en la burocracia estatal y luego que obtuvieran recientemente la esquiva recomendación favorable del Ministerio de Desarrollo Social. Se trata de 5,5 kilómetros por un valor de $928 millones. 

A estos se suman otros cuatro proyectos que podrían obtener la recomendación técnica este año y que suman unos 13 kilómetros.

Si bien son cifras modestas, reflejan una preocupación de la autoridad por saldar una deuda con los ciclistas, pero principalmente, con el transporte de la ciudad, pues la lista de proyectos en distintas etapas de diseño y evaluación, permiten pensar en un futuro más auspicioso para la masificación de este medio de transporte.

De hecho, según información del muncipio, hay proyectos que suman 23,24 kilómetros de ciclovías que están en diseño y que forman parte de la modernización de arterias como Alonso de Ercilla y Los Puelches, entre otras. Además, hay 17,2 kilómetros de ciclovías que tienen sus estudios de prediseño terminados y 15 kilómetros que tienen su ingeniería de detalle concluida.

No obstante lo anterior, la larga espera para la aprobación de los primeros tres proyectos abre la incertidumbre sobre la celeridad con que serán abordados los demás proyectos en carpeta, considerando la estrechez fiscal y la cuestionada capacidad de gestión de recursos del municipio, que no ha logrado la ejecución de ningún proyecto vial de envergadura.

Hay, entonces, un deber de los ciclistas de mantener la presión en las autoridades para que se siga avanzando y en continuar promoviendo una cultura de la bicicleta, que fomente el respeto, la seguridad y el respeto al entorno.