Firmas interesadas en hospital hicieron un millar de preguntas a Salud

Novecientas noventa y tres preguntas fueron realizadas al Servicio de Salud Ñuble (SSÑ) en el marco del proceso de licitación del nuevo hospital de Chillán, que culmina el 10 de marzo próximo con la entrega de ofertas por parte de las 12 empresas interesadas.

Este segundo concurso de antecedentes, según el cronograma establecido por el mandante, debiera tener a una empresa adjudicada el 3 de agosto, luego de que sean evaluadas las ofertas técnicas y económicas por parte la comisión evaluadora interna del SSÑ.

A diferencia de otras licitaciones locales, menos complejas, en este caso no se establece una fecha precisa para la firma eventual del contrato ni para el inicio de las faenas.

El proyecto contempla la construcción de más de 100 mil metros cuadrados en los que se dispondrá de 530 camas y un centro de salud ambulatoria con 100 box de atención. La obra permitirá aumentar el número de camas de mayor complejidad, respondiendo así al actual perfil de los problemas de salud. Esto significa pasar de 33 camas críticas, disponibles actualmente en el Hospital Herminda Martín, a 76 en las áreas de adulto, infantil y neonatal.

Para el Servicio de Salud se trata de un hito en inversión pública para la provincia, pues son 161 mil millones de pesos para un hospital público de alta complejidad, con más capacidad de hospitalización en cuidados críticos y un centro de especialidades que permite atender a más personas en forma ambulatoria. El plazo de ejecución incluida la fase de diseño sería de 1.650 días corridos. 

El director del Servicio de Salud Ñuble, Iván Paul Espinoza, señaló que “el proceso de licitación se ha desarrollado de acuerdo a lo programado y estipulado en las bases”. 

Agregó que el lunes el servicio  subió las respuestas a las consultas que se recibieron a través del portal, las que consideraban aspectos técnicos y administrativos del proyecto. 

Para Paul, los otros plazos sobre el avance del proyecto dependen en primer lugar de la admisibilidad de las ofertas, de la adjudicación y luego de la toma de razón de Contraloría: “Una vez concluidas esas etapas del proceso de adjudicación, se pueden estimar esas fechas”. 

“En proyectos de esta envergadura, en sus distintas etapas, los plazos son extensos, pero necesarios, en los aspectos técnicos y administrativos, por la complejidad y especificidad que tienen. La comunidad de Ñuble está expectante, lo sabemos, pero nuevamente le transmitimos la seguridad de que estamos trabajando para concretar este nuevo hospital en condiciones de calidad y en un proceso que se ajuste a la normativa vigente y que resguarde el interés público. Esperamos que los oferentes que se presenten a la licitación hagan sus propuestas responsablemente, entregando toda la información que señalan las bases”, planteó el director. 

Preguntas y respuestas

En la etapa crucial de consultas técnicas varias empresas presentaron su preocupación sobre el destino de la Capilla San Juan de Dios que se encuentra en malas condiciones generales y que no podría soportar los movimientos de las maquinarias en la zona.

“Debido al agotamiento masivo que se realizará en todo el terreno, ya sea para llegar a sello de fundación y posteriormente para evitar el levantamiento de la estructura durante la etapa de construcción, se prevé que la iglesia se verá afectada significativamente debido a dicho agotamiento, donde se calcula que se generaran cargas sobre esta, cercanas a 1 ton/m2 por cada metro de agotamiento”, plantea una empresa.

El Servicio de Salud establece que el contratista “No podrá intervenir en ningún aspecto sobre las instalaciones de la capilla” pero tiene un seguro de unos UF 570.000 en favor del Monumento Nacional.

Otras empresas esperan que Salud compense “los mayores costes derivados de la tramitación y aprobación de la Resolución de Calificación Ambiental sobre todo en los plazos establecidos para la etapa de Diseño y de Obra considerando que mientras no se encuentre aprobada no se pueden iniciar las obras y la aprobación de la misma no es facultad del adjudicatario”.

Además se advierte del riesgo de demoler una estructura que contiene asbesto y se piden antecedentes adicionales sobre como proceder ante capa freática a baja profundidad que pudiera afectar el desarrollo de los subterráneos proyectados y además a unas edificaciones aledañas.

Además se expone que del estudio Arqueológico no se puede inferir qué tareas o acciones habría que desarrollar como consecuencia de los hallazgos registrados en el terreno. Salud, en tanto, plantea que “las Bases Administrativas establecen las condiciones contractuales ante requerimientos del mandante, ocurrencia de fuerza mayor, obligaciones del contratista, etc., que requieren ser analizados en su mérito y caso a caso cuando corresponda”.

Esta misma respuesta fue emitida cuando otra empresa consultó sobre eventuales paralizaciones de faenas en el caso de encontrar una falla geológica no detectada en los estudios preliminares.