Clausuran fábrica clandestina de longanizas en Chillán

Tenían nombre de fantasía y hasta un colorido etiquetado que lucía los tres octágonos negros que advertían que se trataba de un producto alto en azúcares, alto en grasas y alto en calorías.

Pero no contaban con permiso municipal para vender, ni con autorización para faenar animales ni para elaborar las longanizas que comercializaban, sin embargo, en un local (que en realidad era una casa con letrero) ubicado en la Avenida Argentina.

“Fueron los mismos vecinos que debido a los olores que emanaban de esta fábrica clandestina, los que se pusieron tanto en contacto con la seremi de Salud como con Carabineros, y tras una investigación se consiguió la orden de allanamiento con el tribunal local, que nos permitió incautar las máquinas de faenación y elaboración, además de 15 kilos de carne, etiquetas y otros elementos que evidencian la actividad ilegal de sus dueños”, comentó a LA DISCUSIÓN, el teniente Elías Kort, jefe de la SIP de Carabineros de Chillán.

Además, en el etiquetado figuraba la resolución sanitaria obligatoria, pero en realidad ésta correspondía a la de otro empresario local. 

Como dato curioso, el nombre que figuraba como dueño de la empresa tenía tres apellidos (Manuel Rojas Fuentes Valenzuela). El vendedor, quien fue detenido, dijo que el dueño trabajaba en el norte, lo que está siendo investigado por la SIP.