Denuncian intencionalidad en incendios de Ñuble

  • Por: LaDiscusion.cl
  • Fotografía: Fernando Villa

Claras sospechas de que los incendios que afectaron Coihueco y Ñiquén la semana pasada fueron  intencionales aseguran tener los alcaldes Carlos Chandía y Manuel Pino.

Explicaron haber encontrado medios de prueba que les refuerza la idea de que personas inescrupulosas iniciaron el fuego en algunos sectores de sus comunas y que intentaron generar nuevos focos en zonas próximas a viviendas.

El alcalde coihuecano Carlos Chandía comentó a LA DISCUSIÓN que tras analizarse uno de los puntos donde se inició el fuego se encontró un encendedor y anteojos, lo que hace presumir que antes del desastre hubo gente merodeando el lugar.

Por su parte el jefe comunal de Ñiquén, Manuel Pino, precisó que en diferentes puntos del sector de La Gloria se observan pequeños espacios de pastizales quemados, como si alguien hubiera tratado de producir un siniestro. Afirmó que han sido los propios vecinos del sector quienes han sofocado los intentos de incendios que habrían sido perpetrados por cuatro personas de entre 25 y 30 años de edad que se transportaban en una camioneta.

Tanto Chandía como Pino aprovecharon la reunión del Comité Operativo de Emergencia (COE) de ayer en Chillán para solicitar a las autoridades provinciales y regionales que reforzaran la seguridad en sus comunas.

Por su parte el almirante Marcelo Gómez, jefe de la Defensa en el Bío Bío, recalcó que el procedimiento regular para tratar los casos en que se sospeche de intencionalidad en la generación de incendios es mediante la preservación de la evidencia por parte de los efectivos de las Fuerzas Armadas, hacer parte a miembros de Carabineros o la PDI. Luego la Fiscalía levanta un acta para agilizar los procesos.

Sobre cómo sería el accionar de los miembros de las Fuerzas Armadas de encontrarse con casos donde  personas hayan sido encontradas causando algún tipo de delito y se resisten al arresto, Gómez advirtió que actuarán de acuerdo a sus facultades.

“No queremos alertar, pero hay que ser conscientes desde el punto de vista de la responsabilidad. Cuando las Fuerzas Armadas salen a las calles, no lo hacen con armamento de fogueo u otra cosa; hay ciertas normativas, regulaciones y escalamiento en el uso de la fuerza, pero en caso extremo si se requiere no le quepa duda que lamentablemente vamos a tener que hacerlo, la situación está en un nivel de complejidad desde el punto de vista forestal, pero a mi juicio está en un nivel de control en orden y seguridad”, enfatizó, añadiendo que 1.500 efectivos se han destinado al control de la seguridad en las zonas rurales de la Provincia de Ñuble.