“Fueron dos días en donde la gente de acá del barrio no pudo dormir”

  • Por: LaDiscusion.cl
  • Fotografía: Facebook

Los incendios forestales que han perjudicado al país en los últimos días han afectado a muchos chilenos de distintas  ciudades y pueblos del país. Uno de ellos, complicado por el incendio que ocurrió en Tomé hace un par de días, fue José Torres, delantero de los “diablos rojos”, que estuvo a punto de ver quemada su casa donde se crió cuando pequeño.


El jugador rojo fue liberado del plantel por unos días para ir a visitar a sus familiares y ayudar a combatir las llamas que constantemente acechaban con alcanzar las casas en Tomé, en donde se registró uno de los puntos más graves del país.


“Fueron unos días muy preocupantes por los incendios forestales que arremetieron en Tomé, pero gracias a Dios la gente de allá, y también la gente de otras partes que fue a ayudar, lograron controlar una desgracia. Fueron dos o tres días en donde la gente de acá del barrio no pudo dormir, por el terror que tenían de que el fuego alcanzara las casas”, fueron las primeras palabras de José Torres.


El delantero además declaró que aún se encuentra en Tomé junto a sus familiares, alerta en caso de que se origine un nuevo foco en la ciudad.


“Ahora sigo con mi familia, acompañándola luego de esta difícil situación. El incendio está totalmente controlado y la gente ha estado más tranquila estos días, comparado como cuando llegué, lo que sí, aún sigue saliendo mucho humo de algunas partes, es por eso que uno se mantiene alerta en caso de que origine otro foco de incendio acá  en la zona”, agregó Torres.


El área donde se encuentra la familia del jugador de Ñublense es la Villa Montahue, una de las zonas más afectadas por el incendio forestal que arremetió en Tomé y Penco. El delantero también precisó que el viento y el calor fue un factor clave para que el fuego se siguiera expandiendo en las zonas afectadass de la costa de Concepción.


“Donde vive mi familia, fue uno de los lugares más afectados por el incendio, nosotros rápidamente sacamos algunas cosas de la casa, ya que veíamos que el fuego en cualquier momento podía alcanzar la casa de mi familia, ya que había mucho viento y hacía mucho calor, pero con la ayuda también de los vecinos que viven en el sector logramos hacer cortafuegos para impedir el avance de las llamas, para que no se quemaran las casas”, aseguró Torres.


El jugador también agradeció la ayuda del club y sus compañeros que le brindaron en esta difícil situación. “Estos días les comenté a mis compañeros lo que estaba pasando, luego hable con los profesores y dirigentes y me brindaron su total de apoyo y me ayudaron bastante en esta situación que está pasando mi familia y la demás gente de este sector. Hoy en día aún hay algunas partes que aún no tienen agua, ya que se quemó la planta Essbio, pero día a día va volviendo todo a la normalidad y la gente de afuera a apoyado bastante a las personas de este sector”, finalizó el delantero de Ñublense.


“Rediablos” solidarios
La barra “Los Rediablos” de Ñublense inició una fuerte campaña solidaria para ir en ayuda de la gente de Quirihue, que se vio muy afectada con el incendio forestal ocurrido.


Los hinchas del Rojo salieron ayer por la mañana hacia la zona afectada, para entregar las donaciones que recolectaron durante los días que estuvieron en la campaña de beneficio.


Dentro de las donaciones se encontraban cientos de elementos indispensable para la gente de Quirihue, como papel higiénico, alimento para perros, pañales, comida, entre otros. 


También la barra del equipo de Chillán pensó en los bomberos de la zona, que trabajan arduamente para combatir las llamas, y para eso recolectaron barras de cereal y también bebidas isotónicas para recuperar energía y fuerzas.